Mi compañero de piso, entre otros, organizó una manifestación anti Berlusconi y en favor de las mujeres italianas, que gracias a Il Cavaliere se han convertido en trozos de carne.
La mayoría de los italianos que conozco que están fuera de Italia tienen una razón en común para irse de su país: no soportan a Silvio. No pueden con él y cada vez que sale un nuevo escándalo sexual o algún chascarrillo machista/homófobo se mueren de la vergüenza. Alguien me dijo que, aunque no lo parezca, el presente de Italia, ese neo-fascismo o post-fascismo o (en mi opinión) pseudo-fascismo en el que vive la república mediterránea, es el futuro de Europa y de Occidente. Yo creo y espero que no, y tengo las razones que se me ocurren para que eso no pase.
El fascsimo clásico, el de los de siempre, a parte de las ideas nacionalistas, anti sindicalistas (no siempre ojo, porque tenían su sindicato, pero eso huele a comunista) y conservadoras (moral impuesta por otro) no tiene mucho que ver con el de Silvio Berlusconi. Por eso le llamo pseudo fascismo. Coge ideas como el nacionalismo y la xenofobia, pero se olvida de otras como la rígida moral y sobre todo la programación cerebral del pueblo llano. Il Cavaliere ha optado por la opción contraria que es desviar la atención, convertirse en un chiste para que la gente no hable de todo lo que ha robado, del monopolio que tiene en la televisión italiana. A cada demanda judicial que le ponen sale una jamona de corta edad que de alguna manera pervertida y “viejoverdil” ha tenido un affaire con el primer ministro italiano.
En el mundo 2.0, con internet y las redes sociales es difícil que Berlusconi se meta en el bolsillo a toda la juventud, pero tiene una clase media y una población en la mediana edad que ya traía mucho machismo de antes y yo creo que no se lo pensó dos veces: su personaje sería el macho que no para de follar ni con 73 años, quedar como el Ladies’ man eterno. ¿O acaso piensa la gente que es el único millonario putero y al que le gustan las chicas jóvenes y/o de goma? Empezó a promocionarlo y como en realidad es un viejo verde, se le fue de las manos. El quería quedar sólo como conquistador, pero con unos pocos disidentes en los medios generalistas (muy pocos) y la juventud moviéndose en internet ha sido suficiente para que sus escándalos provoquen vergüenza en Italia y una mezcla de vergüenza ajena, consuelo y me río por no llorar en España, por ejemplo.
Una cosa incomprensible es que obviamente no puede tener el apoyo de la Iglesia Católica, que aunque no secunda a su persona, sí que lo hace con su partido. Eso fue uno de los errores de Il Cavaliere, perder un aliado tan importante que Andreotti sí se preocupó en tener, o por lo menos de manera más completa, para seguir ensuciando Italia. Pero la máquina de propaganda de Berlusconi roza con el totalitarismo. Controlando la televisión casi al completo, no necesita el parlamento para defenderse, pues sabe que allí habrá un momento en el que por vergüenza, no habra tránsfugas que comprar ni bajas de maternidad que provocar y le acabarán echando, por usar la maquinaria del Estado en beneficio propio. A la gente la convence ocultándole información, desviando su atención y ganándose sus votos. Pero lo que da miedo es que la caspa, las jamonas y convertir la programación en “Noche de fiesta” durante 24h al día convenza al grueso de los italianos a votarle. O que eso consiga que la mayoría se olvide de como un conglomerado está utilizando un país entero para beneficiarse. Uno solo, que todos los países sirven a grandes empresas, pero a varias por lo menos…
Pero la esperanza que queda es que Berlusconi no tiene un ideario lo suficientemente fuerte para conseguir una base que le dé un poder que se alargue en el tiempo. Además, su régimen, sí es personalista, así que con su muerte, retirada y envejecimiento, se acabrá, si no lo echan antes, que no creo. Por eso creo que Silvio ha cogido ideas del fascismo, tiene la máquina de propaganda, pero ha elegido un mal camino en lo personal, en su forma de actuar. Los poderosos suelen ser intachables en lo personal de cara al público y se han preocupado mucho por serlo, para que la gente no pueda creer todo lo malo que está moviendo por detrás de la fachada. Berlusconi ha caído en un burdo error. Claro que si pensamos en su fortuna, su edad, lo bien que se lo está pasando a costa de la dignidad de las mujeres y que se va a librar de la cárcel por edad y por vericuetos burocráticos, lo mismo tampoco lo está haciendo tan mal. Pero su régimen pseudo fascista no creo que tenga continuidad en el tiempo.
El miedo que hay y creo que se respiraba en la manifestación de ayer por el centro de Madrid, es que hay muchas mujeres en Italia que han entrado en la espiral de machismo y puterío que el primer ministro italiano ha convertido en modelo de mujer “trabajadora”. La ministra de Igualdad, que debería ser una feminista de vieja escuela en mi opinión (y no como aquí en España, pero eso es otro tema) es en Italia una ex stripper y bailarina exótica y sabe dios qué más. Lo mismo pasa con la delegada de Gobierno en Lombardía, que para más inri, tiene más silicona en el cuerpo que una vigilante de la playa. Y la gente está tan desesperada que simplemente huye.
La única esperanza que tienen los italianos es que un día a Silvio se le vaya la mano con la viagra y acabé con un marichalazo y toda esta dictadura mediático-personalista-machista se acabe. O que los italianos en vez de huir intenten echarlo. Claro que para eso necesitan una oposición que no la prepare de alguna manera cada vez que llega al Gobierno.
PD: lo mejor de todo es que… ¿quién es super colega de Silvio? José Mari Aznar
Etiquetas: fascismo, feminismo, Giulio Andreotti, Italia, mujeres, post fascismo, Silvio Berlusconi


Varias cosas que se me ocurren puntualizar:
-Yo creo que las mujeres no se convierten en cachos de carne gracias a Mr. Silvio, sino que él quiere que se queden en eso.
- Algunas de las feministas más radicales que conozco han sido o son prostitutas y no se cuántas cosas más, por lo que no pasaría nada porque una ministra haya sido antes ex-stripper o lo que sea. Lo importante son las políticas que propone, y ahí sí que me preocuparía por las que destaca esa señora.
- No se yo si una feminista de vieja escuela sería lo conveniente para un (ya) improbable ministerio de igualdad: las luchas de género que conocieron no tienen nada que ver, o bastante poco, con las que se desarrollan en la actualidad. Pero bueno, habría que entrar, como en el caso anterior, en las políticas concretas, me parece.
varias cosas a puntualizar:
-Eran obejetos, ahora son cachos de carne.
-Sí que importa que una ministra haya conseguido su trabajo a través de la prostitución, o una delegada de Gobierno haya conseguido su puesto en el sótano de Villa Certosa.
-Puestos a llevar el ministerio de igualdad lo podría llevar hasta un hombre. no estoy hablando de políticas sino de Política, es decir, “lo que habría quedado bien”.
- ¿Cuándo eran objetos? No termino de entender lo que pones, Rafael.
- Sí que importa que haya conseguido el cargo a través de cualquier actividad ajena a la política, estoy de acuerdo. Pero no tiene nada que ver que antes fuera una cosa u otra.
- Si es por lo de quedar bien yo creo que no queda bien ni siquiera el propio ministerio en sí, claro.