Archivo | Cine RSS feed for this section

Spain is Pain: Luis García Berlanga

23 jul

El otro día de resacaza vi “Todos a la cárcel” una película menor, aunque divertidísima de Luis García Berlanga. Como siempre me gusta meterme con el Cine Español, diré que si atrae tan poco, también puede ser porque cada vez es menos español.

Berlanga es mi director de cine español favorito. Suyas son “Bienvenido Mr Marshall”, “Los jueves, milagro”, “Plácido”, “El Verdugo” y “La Escopeta Nacional” y sus secuelas. Luego tiene otras buenas películas como “La Vaquilla” o retorcidas, como “Tamaño Natural”. Pero centrándonos en la primera tanda que he dicho, podemos decir que es uno de los tipos que mejor eludió la censura, que más palos a dado a la Iglesia y sobre todo, que más palos nos ha dado a todos los que hemos nacido en este país. Ha reflejado la cultura del pelotazo, la doble moral del nacionalcatolicismo, el paternalismo de las clases altas y el oportunismo del boom económico de los años 60 que desencadenó en la destrucción visual de una gran parte de nuestro país, la costa de levante.

Es una figura a reivindicar junto a Rafael Azcona, su guionista de confianza y probablemente uno de los mejores escritores de argumentos que ha dado este país. El humor negro aplicado a la crítica social de las películas de Berlanga, con un punto de cochinismo, hortera y malababa, es decir, de lo más español. Sus películas están llenas de perdedores (José Luis en “El Verdugo”, Jaume en “La Escopeta nacional”, el alcalde de “Bienvenido Mr. Marshall”,…) de los que se aprovechan una panda de jetas, que tardaría mucho en enumerar, pues en sus películas hay más jetas que gente noble.

El sexo también está bastante presente en sus películas, sobre todo una vez muerto Franco, que podía ser más explícito. Pero la sexualidad para Berlanga es ridícula, debido a la represión que sufrió el país, los personajes que tienen relaciones o situaciones sexuales en sus películas son unos enfermos, hacen gracia pero dan bastante asco. Como el marqués padre y el marqués hijo de la trilogía Nacional.

La Iglesia católica es un cáncer para la sociedad española, imponiendo sus normas y metiendo la mano en el cepillo a más no poder, faltando al imperativo universal continuamente. Sus acciones tienen como resultado unas gentes con más miedo del qué dirán que de la ira del propio Dios. Una máscara, un teatrillo. “Plácido”, en la que se refleja con una dureza extrema la lucha de clases durante la campaña “Invite a comer a un pobre” durante una nochebuena, es un ataque durísimo al paternalismo católico y a su utilización como lavado de imagen. Pero lo que es el colmo es “Los jueves, milagro” en la que un pueblo de la españa profunda decide seguir el ejemplo de Lourdes o Fátima, dejando caer que los milagros de ambas ciudades son un engaño y un negocio, y pregonar que los jueves San Dimas se aparece en las vías del tren. Por supuesto todo se convierte en un gran negocio, con venta de agua bendita y demás cosas. Hay luchas intestinas entre los poderes fácticos y el cacique local por seguir con la farsa o no.

Por eso Berlanga me parece lo más auténtico que ha dado el cine patrio, porque refleja lo que somos y/o eramos. En “Todos a la cárcel” que yo había visto hace muchísimo y revisité el otro día, los ataques van dirigidos a los políticos de la democracia, a su caradura, su pose y sus vicios caros, así como el servilismo hacia los americanos. Es una obra menor clara, pero mejor que muchas obras de corte social que se han estrenado en los últimos años. El espejo social en el que se convierten las películas de Berlanga deja en muy mal lugar a gente como Fernando León y otros modernos pseudo-sociales. Lo que da un poco de miedo es que Berlanga ha sido y serám siempre un comediante, ataca los males desde la risa. Bueno la verdad es que no da miedo. Así somos. Este país es mucho más cuerdo gracias al humor negro, y gracias a este valenciano fetichista de los zapatos, algunos lo hemos mantenido y hemos hecho de él nuestro escudo.

Esta noche o mañana proyectaré en el I Festival Dependiente Obispo Quesada “La Escopeta Nacional” para que la gente sepa como funcionaba (el que no lo sepa) los negocios durante el tardofranquismo y la putada que fue para muchos arribistas y nepotistas que llegasen los tecnócratas del Opus Dei al gobierno, convirtiéndose este en un nido de meapilas o en su defecto, gente que iba de meapilas con oscuras intenciones. Es una película divertidísima, aunque mi preferida es “El Verdugo”. En “La Escopeta Nacional” no se para de echar sal en un montón de heridas abiertas: los nacionalistas, la Guerra Civil, el cine patrio, la aristocracia republicana, la Iglesia, el mundo de la farándula,… Imprescindible.

JCVD: Una reivindicación

26 may

El viernes, como plan de tarde noche, vimos “JCVD”, la última película de van Damme. Está hecha en Bélgica y es una mezcla de humor negro, absurdo, redención, justificación y biopic. Vamos que tiene un poquito de todo. El caso es que no es una pbra maestra, pero me pareció muy interesante.

Van Damme hace de Van Damme, lo que no quiere decir que sea un biopic. Es ficción, nuestro belga de hierro vive una situación a lo largo de la película, y a través de esa trama de ficción, exorciza fantasmas reales. De hecho, la acción comienza con el rodaje de una película en que todo sale regular tirando a mal y en un juicio por la custodia de su hija en Los Ángeles, donde el abogado de su ex le echa en cara las barbaridades que hacían sus personajes. Con toda la mierda que tiene encima, sin conseguir papeles, vuelve a su casa, a Bélgica. Y ahí empieza el nudo central de la película.

Grabada con pocos medios y usando a Jean Claude van Damme a medias entre mascota y estrella, Mabrouk el Mekri pide respeto no solo por el cine de van Damme, sino por todo el cine de acción. Igual que Mickey Rourke en el luchador, JCVD aparece demacrado y pidiendo perdón por sus errores, pero también reclamando el respeto que merece por haber entretenido a tanta gente. El despliegue actoral del belga es desconocido hasta la fecha, puede que también porque es su primer papel dramático, pero al igual que a Rourke (aunque Mickey sí tuvo su momento) los puntos en común del papel con su propia historia, le ayudan a dar buenos resultados. Con una diferencia, en “JCVD” van Damme hace de sí mismo, y toda la mierda del personaje se la echa encima con nombre y apellidos.

El mero hecho de aceptar el papel, hace a Jean Claude un hombre valiente, aunque probablemente la desesperación por estar tanto tiempo fuera de foco haya ayudado a El Mechri a hacer una creación tan interesante. Por eso al que l eguste van Damme, dejara de tomárselo tanto a broma, por pena, compasión y respeto. Al que nunca le haya gustado, se dará cuenta de que el cine de acción, pese a lo poco respetado que está, está hecho por personas. Después de ver esta película muchos deberían empezar a callarse la boca. Este tipo de cine es puro entretenimiento, y aunque es cierto que hay mucho cine de acción de calidad pésima, que nos encanta, también hay películas muy bien hechas. Se me viene a la cabeza la saga de la “Jungla de Cristal”. Es verdad que lo mismo no es una obra maestra del cine de sentimientos y personas, pero yo las veo cuando las ponen. ¿No es arte? Seguramente no, pero entretienen las sobremesas y los viernes en blanco de muchos entre los que me incluyo. Hacen reír y hay muchas que se nota que están hechas a tal efecto.

Por eso “JCVD” condensa todas estas ideas en una película y recupera una estrella decadente que lo mismo redirige su carrera para hacer cosas un pcoo distintas. Claro, si lo hace la hija de Francis con Bill Murray es la polla pero si lo hace un moro con van Damme, nada. Tampoco es que esta película haya pegado el pelotazo de “Lost in translation”, pero yo que sé, lo mismo Jean Claude empieza a hacer cositas en Francia y sale de su personal “Van Damme’s inferno”.

Por eso recomiendo encarecidamente a la gente que suelta pestes sobre este hombre y sobre el cine de acción que vea esta película, que se de cuenta lo que es pasar por la humillación de un montón de cinéfilos y de pseudo-cultretas. Esto me recuerda a cuando a mi padre le decimos que está sordo y me contesta “¿A que si ves un cojo por la calle no le llamas cojo?”. Está un poco mal traído. A lo que me refiero es que no puedes criticar a alguien por no hacer arte cuando ése no era su objetivo.

Un tío que me ha dejado “Contacto sangriento”, “Kickboxer” y “Doble Impacto” merece un respeto. Yo me he reído y divertido con sus películas. Son una mierda académicamente, probablemente, pero hay días que me apetece más ver una cosita de estas que un pestiño de Garci o películas que me encantan como “Jules et Jim”.

Sinde Sinde Sinde

23 abr

No voy a opinar sobre leyes anti-piratería ni cosas de esas. Perezón. Me voy a alinear con Juan Marsé en que el prblema del Cine Español está en el talento y no en vagos.com.

De Juan Marsé he leído “Si te dicen que caí” y me pareció tan bueno como complicado.

De Ángeles González-Sinde he visto las dos pelis de Ricardo Franco y me parecieron buenas.

En la rueda de prensa por el premio Cervantes, preguntarona  Marsé sobre las declaraciones que había hecho sobre el cine español, en las que atacó el tratamiento que se da a guiones y guionistas en este país. Dice que cuando adaptaron alguna de sus novelas pudo ver lo poco que se preoucupaban por trabajar las ideas, y sí en sacar la película cuanto antes.

A día de hoy me da la sensación de que los productores sacan productos de bajísima calidad. Hace mucho tiempo que no veo una película española, aunque he de decir que me he perdido algunas que sí quería ver, por dejadez. Me refiero a “Sólo quiero caminar” de Díaz-Yanes. De todas maneras, lo que no entiendo es que si la piratería hace tanto daño porque los yanquis se siguen forrando, aunque un poco menos. Por otra parte, la mayoría de la gente que descarga películas, no descarga ni “Fuga de cerebros”, ni “Desde que amanece apetece”, ni “Al final del camino”, ni nada de eso. Descarga “Gran Torino”, “El Caballero Oscuro” o “American Gangster”, así de las medio nuevas.

No será simplemente que un alto porcentaje de las películas que se estrenan “bajo bandera española” son una mierda. No digo todas, pero parece que las que son medio buenas no tienen promoción y sí la tiene cualquier película con jamona adolescente salida de una serie de mierda de TV.

La Guerra Civil ha hecho tanto daño a España que no ha dejado libre ni a la industria del cine. El cupo de películas que tienen alguna relación con la contienda fratricida está escrito en algún documento clasificado en el ministerio de Cultura. De la propaganda, como la película de Garci, que ha costado más a los madrileños que la M-30 (es una manera de hablar, no un dato) mejor ni hablamos. PEro el lobby del cine español es más pesado de lo que pensamos. Siempre hacen las películas los mismos, y, cuando sale alguien nuevo que parece hacer las cosas nien, tarda años en repetir, mientras Uribes, Arandas y demás engordan sus filmografías con películas cada vez peores. Hicieron algo bien hace mucho tiempo y siguen viviendo de eso. Un poco como R. E. M. De hecho, no se salva ni el gran Pedro, del que me dicen que su última película es hedonista y una buena paja mirándose al espejo. La reforma del cine no tiene que ver con la Mula, hay que sacar los males endémicos que en mi opinión tiene.

Otro es el destape, con el que se meten mucho, pero no hay película española sin tetas gratuitas. O como esta de “Mentiras y Gordas”, escrita por Sinde por cierto, que debe ser teta-culo-polla-porro-coca y así sucesivamente, bien de tíos buenos y macizas de series de éxito para que los hijos de la LOGSE vayan a verla y dejen su buen dinero. ¿Pero que hacemos los que hemos pasado la barrera de los 25? Ir a ver la película de Tejero haciendo de Tejero con la que era su novia en “Aquí no hay quien viva”? NO.

La ministra no debería extrañarse de las malas cifras, y tampoco puede hacer leyes favoreciendo este cine ni decir que se va a plantear crear un mecanismo de control de calidad de los guiones. Eso es imposible. Películas, en industrias potentes como Francia, salen malas, buenas, mejores y peores. Aquí salen o malas o regulares, en líneas generales. Ayyyyy que los Goya no los ve nadie.

Lo de los Goyas es otra. Le encargan la organización a los de Muchachada, qe cargan muchísimo contra los grandes popes del cine español. Claro, luego había algunos gags que nos hacían gracia a todos menos a los que tenían sentados delante.

Chapeaux para Marsé por decirlo y sostenerlo delante de uan guionista que han hehco ministra no sabemos muy bien por qué. A mí el anterior me gustaba, no decía bobadas y realmente hacía lo que tenía que hacer un ministro de cultura. Pero ahora ¿qué?

Cada vez que veo una película de Fernán-Gómez o Berlanga me da la risa ver luego las películas que nos venden como grandes obras maestras. Así que, por mucho que le pese a la ministra y a Loles León, yo me voy a ver “Man on Wire” que no la han hecho en Albacete pero para ver las mierdas autóctonas.

La solución no pasa por restringir descargas y mandar a la policía judicial a casa del primer pajero que pillen descargándose las escenas de cama de Ana de Armas. La solución pasa por dejar de dar el dinero a los mismos de siempre, a los que no les hace falta y empezar a promocionar de verdad a los nuevos creadores, a los que sí lo necesitan. Otra de las soluciones sería dejar de compararse con el cine americano comercial con el que no pueden competir de ninguna manera, como dijo un día Álex de la Iglesia. Para rematar lo anterior, otro objetivo sería hacer un cine español sin necesidad de caer en los tópicos y no copiar a los yanquis para salir de ellos. A ver si así, dejan e darnos razones A TODOS para meternos con ellos.

Eso es todo. Ah por cirto, las descargas en España no son ilegales. Lo ilegal es lucrarse con ellas.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 171 seguidores